Desgaste dental: ¿Afecta la lateralidad?

Ya desde nacimiento tenemos la predisposición de utilizar más una parte de nuestro cuerpo, por ejemplo, la mano, más que la otra. A pesar de que algunas personas son ambidiestras (pueden tener la misma capacidad para escribir o jugar al fútbol con una u otra extremidad), la mayoría de nosotros nos decantamos por una u otra lateralidad. ¿Cómo nos afecta esto? ¿Puede afectar también en la manera en que comemos, por ejemplo?

Desde Clínica Dental Barcelona os contamos si el desgaste dental puede tener algo que ver con el hecho de que seamos diestros o zurdos y cómo debemos cuidar nuestra salud bucodental.

¿Qué es la lateralidad y por qué se produce?

Cuando hablamos de lateralidad exponemos el hecho de mostrar preferencia de una estructura sistémica frente a otra, en concreto, del otro lado de nuestro cuerpo (mano, pie, oído, ojo).

Esta bilateralidad ya se halla presente en nuestro sistema nervioso central, que se divide en dos hemisferios, el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho. Cada uno de estos hemisferios tiene características distintas y se encarga de procesar la información y las acciones de distinta manera.

La elección de la lateralidad es un proceso inconsciente que se lleva a cabo a lo largo de nuestra infancia (de los 0 a los 6 años aproximadamente), cuando empezamos a distinguir cada una de las partes, probamos cómo utilizarlas y finalmente fijamos su uso.

El 90% de la población es diestra, y esta tendencia se ha podido comprobar con restos arqueológicos, en que ya se observaba una relación entre la mano utilizada, y erupción y desgaste precoz de la hemiarcada correspondiente.

¿En qué depende el desgaste dental con la lateralidad?

Al igual que todo aquello que utilizamos más frente a lo que utilizamos menos, los dientes que utilizamos más se desgastan más frente a los otros, así como los que menos cuidamos también se dañan más.

En este sentido, los diestros tienden a masticar por la derecha, mientras que los zurdos tienden a masticar más por la derecha.

Asimismo, cuando nos lavamos los dientes, debido a que utilizamos mejor una mano que otra y que en la mayoría de los casos no se tiene un patrón de cepillado, limpiamos mejor una zona de la boca que la otra. Es debido a esto que en la mayoría de los casos la aparición de problemas dentales tienen una lateralidad bastante clara.

¿Cómo evitar problemas por estos casos?

Como no podemos evitar tender a utilizar una parte de nuestro cuerpo frente a la otra, debemos tener en cuenta algunas cuestiones para implementar en nuestros hábitos diarios y reducir los posibles efectos negativos.

En primer lugar, es importante que mastiquemos bien la comida, siempre con ambas hemiarcadas, para repartir el trabajo y desgaste entre ambas partes y no desequilibrar el estado de cada una de las partes.

Durante el cepillado, es fundamental que realicemos una limpieza intensiva de los dientes de ambos lados de la boca, sea cual sea nuestra mano predilecta.

Finalmente, es importante que en todos los casos se acuda al dentista y se valore el desgaste dental, ya que esto puede comportarnos infecciones al estar el esmalte dañado o problemas para comer. En los casos de prótesis es frecuente que deba realizarse una nueva.

Si queréis saber más acerca de cómo cuidar vuestra salud bucodental, os invitamos a seguir los artículos de nuestro blog, conocer nuestros servicios o poneros en contacto con nosotros sin compromiso.